Investigadores INUBE

"En el complejo mundo sanitario se generan múltiples dudas a las que solo el diseño de estudios puede dar una respuesta convincente." - INVESTIGADOR INUBE EN EL SERVICIO DE APOYO DE ENSAYOS CLÍNICOS, DR. FCO. FÉLIX RODRÍGUEZ VIDIGAL




BREVE INTRO BIOGRÁFICA, INCLUYENDO PROCEDENCIA Y DEDICACIÓN
Nací en Olivenza (Badajoz) en 1964. Me licencié en Medicina y Cirugía en 1988 y me formé en la especialidad de Medicina Interna entre 1990 y 1994. Durante 10 años trabajé como internista en el Hospital Comarcal de Llerena, donde asumí la Jefatura de Servicio entre 2001 y 2005. Sin embargo, la vocación por las enfermedades infecciosas caló en mí y desde 1998, año en que me doctoré con una tesis sobre niveles de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en pacientes con infección por el VIH, mantuve una relación constante y fructífera con la Unidad de Patología Infecciosa del Hospital Universitario de Badajoz (entonces “Infanta Cristina”). Tras siete años de participar en la consulta de VIH y en las sesiones clínicas un día a la semana, desde 2005 me dedico profesionalmente a la infectología en dicha Unidad. Se trata de un equipo que abarca todos los ámbitos de las enfermedades infecciosas, desde la infección por el VIH y otras infecciones de transmisión sexual hasta las endocarditis infecciosas, pasando por las infecciones por bacterias multirresistentes o las infecciones postquirúrgicas y en inmunodeprimidos. Presido la Comisión de Infecciones, Profilaxis y Política Antibiótica del Complejo Hospitalario Universitario de Badajoz (CHUB) y trabajo activamente en la instauración del Programa de Optimización de Antibioterapia (PROA) en nuestro Centro, en colaboración con los Servicios de Microbiología y Farmacia Clínica. Por otro lado, desde 2008 soy Profesor Asociado de Ciencias de la Salud de la Universidad de Extremadura y, durante los últimos años, me he integrado en el Instituto Universitario de Investigación Biosanitaria de Extremadura (INUBE).

¿CUÁL ES LA LÍNEA PRINCIPAL DE INVESTIGACIÓN A LA QUE SE DEDICA?
Después de un trabajo inicial de ciencia básica, enfocado en la determinación de ácidos grasos plasmáticos por transesterificación, mi línea principal de dedicación ha sido la investigación clínico-epidemiológica, siempre dentro de las enfermedades infecciosas. Habitualmente, hemos analizado factores asociados con mortalidad o con peor pronóstico en diferentes patologías. Han sido objeto de estudio la infección por el virus de la hepatitis C (VHC), la coinfección VHC/VIH, la fiebre Q, la leptospirosis, la sífilis, la endocarditis infecciosa sobre dispositivos, algunas infecciones por bacterias multirresistentes e infecciones oportunistas (leishmaniosis, citomegalovirus, aspergilosis invasiva). En los últimos años, la Covid-19 ha constituido una importante fuente de trabajo asistencial, pero, también, un fenómeno biológico que nos ha obligado a hacernos preguntas y a realizar estudios descriptivos (con parámetros clínicos, analíticos y pronósticos) y a participar en el estudio multicéntrico Solidarity, auspiciado por la OMS. Algunos proyectos se han visto frustrados, como una propuesta de emplear frente al SARS-CoV-2 un antiparasitario y un estudio multicéntrico con un monoclonal, abandonado por la emergencia de nuevas sub variantes virales. Investigar conlleva a veces hipótesis que no se confirman y propuestas infructuosas. En la actualidad, tras colaborar en un estudio español sobre mortalidad asociada a infecciones por bacterias multirresistentes, participo en dos proyectos: el estudio de farmacogenética MEDEA (cohorte de enfermedades infecciosas) y el estudio multicéntrico HOPE-NCD, auspiciado por el Instituto German Trias y Pujol, que analiza el nexo entre algunas enfermedades crónicas y la tuberculosis.

¿CÓMO COMPAGINA SU LABOR INVESTIGADORA, ASISTENCIAL Y DOCENTE? ¿HA ENCONTRADO DIFICULTADES PARA ACCEDER Y COMPATIBILIZAR ESTAS TRES ACTIVIDADES?
Los tres tipos de actividad están interrelacionados; por tanto, una actividad conduce a las otras. Siempre va a haber alumnos deseosos de formarse y compañeros con quienes compartir información; por otro lado, el trabajo asistencial genera cuestiones que, para ser resueltas, precisan de un estudio sistemático. Si hay voluntad, se pueden compaginar asistencia, docencia e investigación, pero es imprescindible un esfuerzo extra, con una dedicación que va a incluir gran parte de las tardes, algunas noches y no pocos días festivos. Sin embargo, las principales dificultades para acceder a la docencia universitaria y a la investigación son estructurales. En cuanto a la Universidad, cuenta con sus propias reglas, que a veces no tienen en cuenta la singularidad de quienes se dedican a la Medicina como actividad principal, y no está exenta de endogamia, arbitrariedad y favoritismos. Con respecto a la investigación, hoy en día precisa frecuentemente colaboración con otros centros y necesita apoyo económico e infraestructuras. Dejando aparte los estudios descriptivos que se puedan llevar a cabo localmente, es difícil participar en ensayos de envergadura si no estás bien relacionado e integrado en sociedades científicas, grupos de estudio o fundaciones. Por último, poner en marcha y desarrollar un ensayo requiere una financiación que, salvo en los deseables proyectos independientes, con frecuencia corre a cargo de la industria farmacéutica. Y son las compañías las que deciden los objetivos del estudio y qué campos se priorizan.

¿CUÁLES HAN SIDO SUS PRINCIPALES LOGROS A LO LARGO DE SU CARRERA?
Responder a esta pregunta puede conllevar alguna dosis de autobombo, que intentaré evitar. Quizá pueda considerarse un logro haber completado más de 33 años de dedicación ininterrumpida a la Medicina y mantener las ganas de trabajar y la ilusión por embarcarme en actividades nuevas, amén del enriquecimiento humano que ha proporcionado. Además de este logro general, destaco, en primer lugar, haber realizado una tesis doctoral en circunstancias muy adversas (lo cual agradezco a la dirección del Dr. Muñoz Sanz). En segundo lugar, poderme dedicar profesionalmente al campo de las enfermedades infecciosas, tarea compleja y difícil dada la ausencia de especialidad con formación MIR en España. En un entorno poco propicio para la investigación, también puede considerarse un logro haber publicado más de 50 artículos científicos y estar siempre dispuesto a colaborar con cualquier residente o compañero que proponga un trabajo. En último lugar por más reciente, aunque fuera con pocos pacientes, guardo con emoción haber participado en el ensayo Solidarity, que analizaba la eficacia de diversos antivirales frente al SARS-CoV-2.

¿CUÁL CREE QUE ES EL PAPEL DE LA INVESTIGACIÓN EN LA SANIDAD?
Opino que es un papel fundamental. El ejercicio de la Medicina, incluyendo no sólo la asistencia clínica con sus factores de riesgo, pruebas diagnósticas y tratamientos, sino también la prevención, el control y la gestión, conduce a la investigación y necesita de la misma para perfeccionarse. En el complejo mundo sanitario se generan múltiples dudas a las que solo el diseño de estudios puede dar una respuesta convincente. Y pienso que la investigación en sanidad puede ser relevante incluso en ámbitos pequeños, como es un único centro asistencial o una Área de Salud. Es posible hacer ciencia en lo pequeño, si se siguen los procedimientos metodológicos adecuados con autoexigencia. Por descontado, sólo podemos avanzar en aspectos como el tratamiento farmacológico o los factores asociados a mal pronóstico de determinadas patologías en el seno de estudios de mayor envergadura.

¿CUÁL DEBERÍA SER EL PAPEL DE INUBE EN NUESTRA COMUNIDAD AUTÓNOMA?
Hablando algo metafóricamente, pienso que INUBE debe ser un catalizador y un aglutinador. Catalizador para facilitar la investigación biomédica a todo profesional con propuestas y deseos de investigar. Hoy en día más que nunca, es imprescindible contar con otras personas y con plataformas o grupos que ayuden en cualquier trabajo de investigación que se pretenda. Aglutinador para coordinar trabajos desarrollados por investigadores en diferentes lugares o en ámbitos diversos. Es muy interesante poner en común el trabajo que hacemos cada uno, por el simple enriquecimiento mutuo, pero también para discurrir juntos e idear diseños o colaboraciones novedosas. En nuestra Comunidad Autónoma, con menos experiencia en investigación hospitalaria relevante que en otros centros con similar grado de complejidad, interesa especialmente disponer de instituciones, como el INUBE, que la fomenten y coordinen.

¿QUÉ HECHO O NOVEDAD RECIENTE (NUEVO ARTÍCULO, NUEVO PROYECTO, NUEVO CARGO PROFESIONAL,ETC...) DESTACARÍA EN SU CARRERA?
Estoy inmerso en un trabajo de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) que busca determinar el impacto sobre mortalidad de las infecciones por bacterias multirresistentes y que puede servir como un argumento más para la creación de la especialidad de Enfermedades Infecciosas. Es una vieja aspiración de quienes nos dedicamos a este campo y que serviría para ofrecer una formación reglada para los nuevos especialistas.
Como situación biológica y social impactante, la pandemia por el SARS-CoV-2 ha aportado infinidad de objetos de estudio. En la actualidad tiene mucha relevancia llegar a conocer cuál es el tratamiento óptimo de las personas muy inmunodeprimidas, sobre todo pacientes hematológicos y trasplantados. Me interesa enormemente ese campo como motivo de análisis.
Con respecto a los cargos, una reflexión: a veces llegan cuando no estás preparado y te ignoran cuando más puedes aportar. En todo caso, los cargos son secundarios. Pienso que lo importante es la motivación para emprender proyectos y para el trabajo de cada día, de un modo creativo y generoso.

TELÉFONO

+34 924 21 80 40 (48365)

DIRECCIÓN

Av. de Elvas, s/n, 06080 Badajoz

Síguenos en nuestras redes sociales: